SALUDO

Hola. Soy Santiago Gutiérrez. Nacido en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
Argentina.
Hoy comienzo a escribir mis primeras líneas en mi blogspot. El tiempo dirá a que temas dedicaré cada uno de mis
comentarios aqui. Saludo a cada uno que lea esto y que Dios lo Bendiga
mucho.
Santiago D. Gutiérrez

Frase del Dia

"O dejas el pan o los peces volarán" Yo

martes 5 de agosto de 2008

Semana de Invierno en Buenos Aires

¿Qué tal? Una vez más me encuentran escribiendo en este blog.
No quiero
que funcione como un diario pero, haber pasado lindos momentos que me gustarían
recordar, me llevó a escribir un hecho seguido a lo ultimo que escribí.
Tampoco quiero que se convierta en una rutina ni en algo que no puedo dejar
de hacer.
Como les dije antes, pasar por momentos agradables me llevan a
hacer esto.
Hoy les voy a contar brevemente, intentando de poner lo que más
me interesa, lo que hice durante la semana de invierno que estuve en Buenos
Aires.
Llegamos con mis dos hermanos a la terminal de Retiro, poco después de
las 8 de la mañana. Ahí, estaba Lucas, amigo de Ezequiel, que lo había ido a
buscar, ya que el iba a parar en su casa. Con Marcos, que nos íbamos a hospedar
en la casa de los tíos de mi papá en el barrio de Floresta, nos teníamos que
tomar el colectivo. Como hacía frío, no veíamos la hora de subirnos al colectivo
para no congelarnos.*
Llegamos a la casa de de mis tíos, y como la tía Teresa
estaba en Junín (Provincia de Buenos Aires), ahí nos estaba esperando mi tío
Alberto, que todavía no había salido a trabajar por esperarnos (el es
taxista).
Pasamos el día ahí hasta que nos tuvimos que ir para ir al CDM
(Conservatorio Divisional de Música) que empezaba a las 17. Eso fue así desde el
lunes hasta el sábado., aunque algunos días, salimos antes de la casa de mis
tíos para encontrarnos con amigos. Ese día, mientras estábamos en el CDM, volvió
mi tía.
El martes, teníamos planeado encontrarnos con el grupo de HANDS ON,
de quienes ya les comenté en otra entrada, pero como no teníamos noticias de
ellos, decidimos juntarnos con otros amigos, y ahí fuimos. Pero cuando estábamos
en el lugar de encuentro, aparecieron los de HANDS ON, así que tuvimos que
llamar a los otros amigos y, con un poco de vergüenza, decirles que no íbamos a
ir con ellos.
Así fue que nos fuimos con el grupo a pasear por el centro a
caminar por la peatonal, las calles Florida y Lavalle. La pasamos realmente muy
bien, aunque en un momento nos asustamos bastante cuando perdimos a Raquel. La
idea del grupo era que nadie se vaya solo por ahí, pero ella, al parecer,
“rompió” esa regla. Gracias a Dios la encontraron en un local, mirando
productos.
El miércoles, pensamos en juntarnos con Lore, Tintín y Belu en el
Acoyte y Rivadavia para decidir ahí que haríamos, ir al Village de Caballito ó
ir un rato al Parque Rivadavia.
Nos encontramos en esa esquina y fuimos en
dirección al parque. Ahí hay una “feria” donde venden, entre otras cosas como
libros y revistas, juegos para computadora o playstation. Mientras mirábamos los
juegos, surgió la idea de ir a un ciber para jugar un rato. Caminamos por toda
la avenida Rivadavia hasta el Cuero Central, donde se hizo el CDM, y no
encontramos ni uno con juegos. Decepcionados por caminar tanto tiempo sin
sentido, se nos ocurrió sacarnos esas ganas de jugar virtualmente yendo a los
juegos del Shopping Abasto, que queda a unas cinco cuadras.
Ahí jugamos al
Virtual Tennis y volvimos para el CDM.
El jueves nos juntamos en la casa de
la abuela de Martín, y al grupito se nos unió Lau.
Estuvimos un rato ahí
comiendo galletitas y pochoclos, y tomando Coca-Cola. Después fuimos otra vez al
CDM.
El viernes a la mañana acompañamos a la tía a retirar entradas gratis de
cine en Canal 13, pero no pudimos ir a ver la película porque era para ese día a
la noche y nosotros no íbamos a estar.
A la tarde, nos juntamos otra vez en
lo de la abuela Betty, los mismos menos Lau, y nos juntamos al fin para sacarnos
las ganas de ir a un ciber a jugar un rato. Jugamos al Counter-Strike, Virtual
Tenis, al FIFA, y alguno que otro más.
Después de eso, fuimos como todos los
días al CDM.
A la noche de ese mismo viernes, teníamos la idea de juntarnos
para ir a comer pizza los mismo, invitando a otros más, pero estos otros no
pudieron ir porque fueron con otros (no se si se entiende).
Así que fuimos
Lore, Martín, Belén, Marcos y yo, junto a Analia, a la casa de Laura, donde
comimos pizza, miramos algo de Los Simpsons, y al final vimos el video o DVD de
la fiesta de 15 de Lau.
El sábado llegó mi mamá de Resistencia, para vernos
en le festival final del CDM, que fue a la tarde, comenzando a las 19, aunque
nosotros tuvimos que estar a las 17 para los últimos ensayos.
El festival
salió muy lindo, incluso, con la banda de bronces nos dimos el lujo de tocar al
final al famosísima canción, que cantara Frak Sinatra, “New York, New
York”.
Al finalizar el concierto, nos despedimos por última vez de nuestros
amigos y fuimos a la casa de mis abuelos en San Martín (Provincia de Buenos
Aires), donde pasamos la noche, y de donde salimos finalmente el domingo a la
tarde para ir a la terminal de ómnibus de Retiro, para volvernos a nuestro dulce
hogar, impensable tiempo atrás.
Hoy estoy de vuelta en Resistencia, mañana:
¿quién sabe? El tiempo dirá que haré en el futuro, pero algo si sé: siempre voy
a tener buenos amigos.
Por eso este post se lo dedico a cada uno de mis
amigos.

*Historia del Colectivo
Estando a unos 15 metros de la
parada del colectivo 5, pasó este y no lo pudimos alcanzar. Lucas nos dijo que
el 132 nos llevaba, así que nos fuimos a esperar a la parada de ese colectivo
porque seguramente iba a llegar antes que los otros.
Esperando el colectivo,
sacamos los boletos con el boletero. Para ese momento, Eze y Lucas ya se habían
ido.
Llegó el esperado colectivo de la línea 132 y nos subimos, Marcos
delante de mí, y para asegurarse de que nos llevara a nuestro destino pregunto
al chofer y este le respondió negativamente, después de haber roto los pasajes.
Por eso no tuvimos mejor cosa que hacer que bajarnos. Defraudado, Marcos tiro
los boletos a la vereda y yo, pensando antes un momento, los agarré suponiendo
que para algo nos tenía que servir. Le pregunte al boletero si aún servían, y él
si me respondió positivamente.
Pasó el siguiente vehículo de la misma línea,
y subiendo, Marcos pregunto nuevamente: “¿Va hasta Rivadavia al 8500?”, y el
chofer respondió: “No, ¿dónde queda eso?”
Así que nos bajamos, y el boletero
cansado de vernos subir y bajar de los colectivos, nos mando a otro 132,
afirmando que ese si nos llevaría hasta donde teníamos que ir.
Contentos
porque ya no teníamos frío, y con nuestras pertenencias, viajamos en el
colectivo hasta que dobló en una calle que atravesaba la Avenida Rivadavia al
6500. Rápido, Marcos preguntó una vez más si no llevaba hasta el 8500, y otra
vez el chofer contesto que no. Así que nos bajamos, y caminamos hasta la casa de
los tíos, discutiendo un tiempo largo preguntándonos entre los dos porqué no
averiguamos bien.

martes 22 de julio de 2008

Enero-Julio 2008

Hola de nuevo. Como les conté anteriormente, ahora voy a empezar a comentarles
sobre la actualidad. Pero desde donde deje en el texto anterior hasta el
mismísimo presente, han pasado ya seis rápidos meses
Comienzo contándoles
algo que omití en el otro escrito, que es que en el mes de Octubre del año
anterior, como no podía ser de otra manera, nos enteramos de que teníamos que
volver a mudarnos. Nuestro próximo destino fue Resistencia, Chaco, en el NORESTE
Argentino (NEA) y mis padres serían los Oficiales de Distrito de este nuevo
distrito que abarca las ciudades de Resistencia, Charata (Chaco), Goya
(Corrientes) y Posadas (Misiones).
Durante el mes de Enero, del ya 2008, no
nos movimos mucho como en vacaciones anteriores por dos cosas: recibimos la
visita de una familia brasilera que conocimos cuando estuvimos en Brasil, y
debimos preparar todo para la nueva gran mudanza.
Los primeros días de
Febrero, junto a mis dos hermanos –Marcos de 13 y Ezequiel de 18- concurrimos al
Instituto Territorial de Música que el Territorio Este de Sudamérica del
Ejército de Salvación lleva a cabo todos los años. Allí aproveche tanto para
aprender más de música, como para ir despidiéndome de mis amigos de Buenos Aires
(eso fue lo que más hice) y para ir conociendo a gente de Resistencia (aunque
eso fue lo menos que hice). Todo esto término el día domingo 10 de ese
mes.
El lunes 11, durante la media tarde, nos fuimos con nuestros mejores
amigos al Shopping Abasto como para hacer una especie de despedida y la pasamos
muy bien.
Volvimos todos juntos a casa y casi una hora después partimos hacia
nuestra nueva ciudad: Resistencia.
Una vez allí, recibimos la bienvenida de
la gente y nos recibieron muy bien. No pudimos olvidar ni dejar de extrañar,
pero gracias a Dios no nos sentimos incómodos ni lejos de casa.
En marzo
comencé un nuevo desafío: ir a un colegio nuevo sin conocer a nada ni nadie. El
colegio es un “instituto privado cristiano” y lo pongo entre comillas porque de
privado y cristiano no tiene mucho, solamente tienen un devocional luego del
izamiento de la bandera. Pero en fin. Me costó un poco entrar en el ambiente
pero al final puede adaptarme bastante bien y todo fue una vez más gracias a
Dios.
En Mayo se realizó el primer Conservatorio Distrital de Música, que
duró tres largos días pero bien aprovechado cado momento. Recibimos la visita y
el apoyo del Secretario Territorial de Música y Arte (Omar Pérez) entre
otros.
En el mes de Junio, tuve la oportunidad de volver a Buenos Aires
aunque sea por unos días donde pude ver a mis mejores amigos otra vez.
El
sábado 12 de Julio recibimos a un grupo de voluntarios del Territorio Este de
los Estados Unidos, el nombre de la Misión es Hands On y pueden ver más de ellos
en el link que tengo en este blog. Ellos estuvieron una semana, pintando la casa
del distrito, teniendo a cargo reuniones y actividades de la iglesia, y muchas
cosas más y eso lo pueden ver mejor o informarse sobre su tarea en blog que
también esta en el link que tengo de Marcos Gutiérrez.
Desde el lunes 21
tengo receso escolar durante dos semanas. La primera semana no haré mucho, pero
si hago algo interesante, como pocas veces sucede, no tardaré en contárselos por
este medio. Y la segunda semana, si Dios quiere, voy a ir para el Conservatorio
Divisional de Música en Buenos Aires, y si, es otra excusa para volver a mi
ciudad y ver a mis amigos.
Una vez más les mando saludos a todos los lectores
de estas humildes transcripciones de mi vida diaria y que Dios les
Bendiga.
Santiago D. Gutiérrez

Vida (1992-diciembre2007)

¿Qué tal? Una de las preguntas más frecuentes que uno se hace cuando se
saluda con otro, ¿verdad? ¿Qué tal está usted?, ¿qué tal está su vida? La última
es una de mis favoritas, tanto porque me gusta hacerla como porque me gusta
responderla.
Pero para que puedan entender cómo está mi vida ahora, para que
pueda contarles mi actualidad, creo que sería correcto contarles lo anterior a
lo presente. Porque todo presente tiene un pasado. Cada historia tiene su
comienzo, por eso voy a comenzar contando el líneas breves mi vida desde mi
nacimiento hasta el mes de Diciembre de 2007. Por consiguiente en mis próximos
apuntes hablaré de allí hacia delante.
Nací un 2 de Enero del Año 1992 en la
Clínica La Esperanza en el barrio porteño de La Paternal. En ese entonces mi
familia (papá Hugo, mamá Mary y hermano Ezequiel) estaba viviendo en el barrio
de Pompeya. Mis padres desde hacia unos años eran oficiales del Ejército de
Salvación y en ese momento estaban como Asistentes del Escudo Rojo (centro de
donaciones y salón de ventas) de ese lugar.
A mi edad de 2 años fui afectado
por una enfermedad más conocida con el nombre de púrpura. Como era muy chiquito
no me acuerdo bien la historia, así que la voy a dejar para más adelante y ver
si la puede contar mi papá que el la puede contar muchísimo mejor. Lo que si sé,
es que gracias a Dios, esa enfermedad desapareció y nunca más volví a tener
síntomas, que hubiese sido lo normal.
También a los dos años de edad, y no
estoy seguro si no fue poco después, trasladaron a mis padres para ser
directores del Hogar de Estudiantes y ser oficiales directivos del cuerpo
(pastores) en la ciudad de Santa Fe capital. Allí nació mi hermano menor Marcos,
en el año 1995 a los 7 días del mes de Enero. Como los dos cumplimos nada más
que con cinco días de diferencia, durante los, más o menos, diez años nos
festejaron juntos el cumpleaños.
En el año 1997 volvimos a la ciudad de
Buenos Aires, esta vez al barrio de Colegiales, para que mis padres se hagan
cargo del cuerpo de ese barrio. Un año después comencé el largo camino por la
escuela primaria. Pero pocos meses después de eso, nos volvimos a mudar al
Partido de Morón en la Provincia de Buenos Aires.
A fines del año ’99, mis
padres decidieron tomar una licencia extendida hasta seis meses máximo, para
unirse a OM Brasil, donde era director un tío brasilero, también pastor, que se
casó con la hermana de mi papá. En ese lugar también estuve en el colegio pero
me tuvieron que retrazar un año ya que era distinto el sistema educativo
brasilero al argentino.
En el mes de abril, decidimos volver a la Argentina,
donde al principio vivimos por un año en el barrio de Flores, también en la
Capital Federal, pero mis padres tenían responsabilidades en el Escudo Rojo del
barrio de Constitución.
En el 2001 fuimos al barrio de San Cristóbal, pero
mis padres eran oficiales del cuerpo de Los Patricios que lleva ese nombre
porque cruzando la calle es el otro barrio que tiene como nombre Parque de los
Patricios.
Dos años después fuimos al mi barrio preferido, Balvanera, donde
creo que crecí más, y estuve cinco años allí, toda una eternidad teniendo en
cuenta los otros lugares donde estuve. Allí conocí a muchos amigos, comencé el
colegio secundario, fui por primera vez a un club de fútbol, etc. Aprendí
muchísimas cosas, y una de esas fue valorar a mis amigos
Por eso termino
estos primeros escritos dedicándoselos a ellos que me hicieron sentir tan bien
siempre. Estaba pensando en poner sus nombres pero no me quiero olvidar de
ninguno.
El mes de diciembre de 2007 fue un poco normal a todos los
diciembres nada más que fue la primera vez que con viví con la incertidumbre de
pensar en todo lo nuevo que me traería el año 2008.